Domicilio. Una de las acepciones que la RAE recoge para esta palabra es:

“Lugar en que legalmente se considera establecido alguien para el cumplimiento de sus obligaciones y el ejercicio de sus derechos”.

Si trasladamos esta definición al mundo empresarial, encontramos que una misma empresa puede tener hasta tres tipos de domicilio diferentes:

  • Domicilio social: según la Ley de Sociedades, se trata del lugar en que se haya el centro de su efectiva administración y dirección, o en el que radique su principal establecimiento o explotación.
  • Domicilio fiscal: Según la Ley General Tributaria, es el lugar de localización del obligado tributario en sus relaciones con la Administración Tributaria.
  • Domicilio comercial: es el lugar en el que una empresa atiende a sus clientes y proveedores. El espacio de cara al público, en el que vende y proyecta su imagen.

Estos tres tipos de domicilios pueden estar juntos o separados. Y no todas las empresas están obligadas a tener los tres. Una alternativa para conseguir que un negocio, que no tiene necesidad de poseer una ubicación física, tenga un domicilio fiscal es la domiciliación de empresas en un centro de negocios, como el Centro de Negocios Pontevedra. La domiciliación de empresas consiste en asignar a una empresa la dirección del centro de negocios, para que se convierta en su sede fiscal.

Empresas domiciliadas en el Centro de Negocios Pontevedra

Pero, ¿por qué domiciliar una empresa en un centro de negocios?

  • Porque permite disponer de una sede fiscal o dirección de negocios en una ubicación de prestigio.
  • Porque es la manera más eficiente y rentable de contar con los servicios de una oficina sin tener que asumir los costes de la misma.
  • Porque transmite una imagen más profesional de la empresa.
  • Porque permite tener al alcance de la mano todos los espacios del centro de negocios (salas de reuniones, aulas, zonas de espera, despachos…).
  • Porque permite acceder a todos los servicios ofrecidos por el centro de negocios (reprografía, cobro de recibos, recepción de llamadas, gestión de la correspondencia…).
  • Porque es una fórmula que se adapta a todo tipo de empresas (PYME, multinacional, delegación, sucursal, freelance, autónomo…).

La domiciliación de empresas es un proceso sencillo que no requiere mucho papeleo. Lo habitual es tener que presentar: el DNI de la persona que firma el contrato, el certificado CIF, las escrituras de la empresa y poderes, así como el número de cuenta. En el caso de los autónomos es todavía más sencillo, ya que solamente con el documento de identidad y el número de cuenta se puede formalizar la domiciliación.

Desde 30 €/mes tú también puedes domiciliar tu empresa en el Centro de Negocios Pontevedra. Pídenos información sin compromiso en el 986 869600 o en info@cenepo.com.